Qué hace un neurocirujano
Un neurocirujano es un médico que, después de la carrera de medicina, se especializa varios años en el sistema nervioso: el cerebro, la médula espinal, los nervios y las estructuras que los protegen, como el cráneo y la columna vertebral. Aunque el nombre habla de cirugía, buena parte de su trabajo ocurre en la consulta: escucha tu historia, te explora, revisa tus estudios y decide qué tratamiento corresponde.
Operar es una parte del trabajo, no toda. Muchas personas que consultan con un neurocirujano salen con un plan que no incluye cirugía, como medicamentos, rehabilitación, infiltraciones o seguimiento con estudios periódicos.
Qué enfermedades trata
El campo es amplio. Algunas de las enfermedades que atiende un neurocirujano, y que el Dr. Ojendis maneja en pacientes adultos, son estas:
- De la columna: hernia de disco, ciática, canal estrecho, tumores de la columna y de la médula.
- Del cerebro: tumores, aneurismas, hemorragias y malformaciones de los vasos.
- Por golpes: traumatismos de cráneo, hematomas y fracturas.
- Del líquido cefalorraquídeo: hidrocefalia, y estudios por punción lumbar.
- Reconstructivas: craneoplastías después de un traumatismo o de una cirugía.
Cada una tiene su página con síntomas, estudios y tratamientos explicados con lenguaje sencillo.
Cuándo ir con un neurocirujano
Conviene una valoración cuando hay dolor de espalda o de cuello que no mejora y que se acompaña de hormigueo, debilidad o dolor que baja por un brazo o una pierna; cuando un estudio de imagen menciona un tumor, un aneurisma, hidrocefalia o un hematoma; después de un golpe en la cabeza con síntomas que continúan; o cuando quieres una segunda opinión antes de una cirugía.
Algunas situaciones no admiten espera. La pérdida súbita de fuerza o de habla, las convulsiones, un golpe grave en la cabeza o el peor dolor de cabeza de tu vida son motivo de acudir de inmediato a urgencias.
Neurólogo o neurocirujano: la diferencia en pocas palabras
El neurólogo es el especialista que diagnostica y trata enfermedades del sistema nervioso principalmente con medicamentos, estudios y seguimiento: migrañas, epilepsia, enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple, neuropatías o demencias. No opera.
El neurocirujano pasa por una formación quirúrgica de varios años y se encarga de las enfermedades que pueden requerir una intervención: tumores, aneurismas, hematomas, hidrocefalia, hernias de disco o canal estrecho de la columna. Además de operar, valora a los pacientes y decide si la cirugía es necesaria.
Un ejemplo ayuda a verlo. Una persona con dolores de cabeza frecuentes suele empezar con un neurólogo, que busca el tipo de cefalea y ajusta el tratamiento. Si una resonancia muestra una lesión que explica el dolor, entra el neurocirujano. Una persona con dolor de espalda que baja por la pierna, en cambio, puede ir directo a neurocirugía si la resonancia muestra la compresión de un nervio.
Cuándo conviene cada uno
Como regla general, si tus síntomas son episodios como dolores de cabeza recurrentes, convulsiones, temblores, pérdida de memoria o mareos sin causa clara, el primer paso suele ser un neurólogo. Si hay una lesión que se ve en una imagen y que podría necesitar cirugía, o dolor de columna con compresión de nervios, el neurocirujano es quien puede decidir.
- Neurólogo: migraña, epilepsia, Parkinson, neuropatías, esclerosis múltiple, demencias.
- Neurocirujano: tumores, aneurismas, hematomas, hidrocefalia, hernia de disco, canal estrecho, traumatismos graves.
En la práctica hay mucho terreno compartido. Un dolor de cabeza puede ser una migraña, que ve el neurólogo, o venir de un tumor, que valora el neurocirujano. Por eso es común que ambos intervengan en un mismo caso.
Cómo elegir un neurocirujano: verifica sus credenciales
Un neurocirujano debe haber terminado la carrera de medicina y una especialidad en neurocirugía. En México, el título y las cédulas profesionales se pueden consultar en el registro de la Dirección General de Profesiones, y la certificación vigente de un consejo de la especialidad confirma que el médico fue evaluado por sus pares.
Para el Dr. Victor Ojendis, sus cédulas profesionales son 10388916 y 15561538, y cuenta con certificación del Consejo Mexicano de Cirugía Neurológica, registro 1798. Cualquier médico al que consideres debería poder darte esos datos sin dificultad.
Qué preguntar antes de aceptar una cirugía
Una buena consulta de neurocirugía es una conversación. Si tienes una cirugía propuesta, estas preguntas te ayudan a entender tu situación:
- ¿Qué problema exacto tengo y qué muestra mi estudio?
- ¿Qué pasa si no me opero ahora? ¿Existen alternativas sin cirugía?
- ¿Qué técnica se usaría y por qué esa y no otra? ¿Es de mínima invasión?
- ¿Cuáles son los riesgos más importantes en mi caso y con qué frecuencia ocurren?
- ¿Cómo es la recuperación y cuándo podría volver a mis actividades?
- ¿En qué hospital se haría y quién forma parte del equipo?
Un médico que explica con claridad y acepta preguntas es una buena señal. Uno que presiona para decidir de inmediato o que promete resultados sin matices, no.
Señales de alerta
Desconfía de quien asegura resultados, promete que una cirugía no tiene riesgos, no te deja revisar tus estudios o se niega a darte un presupuesto escrito. También de los anuncios que se presentan como superiores a todos los demás sin mostrar credenciales, porque ningún médico puede sostener eso con rigor.
En neurocirugía, además, una segunda opinión es una práctica normal y sana. Un buen médico no se ofende si quieres consultar a otro.
Qué esperar de la primera consulta
En la primera consulta se revisa tu historia, se hace una exploración neurológica y se analizan tus estudios. Al final recibes una explicación de lo que encontró el doctor y de las opciones que existen. Si se plantea una cirugía, se te explican el objetivo, los riesgos más importantes y la recuperación. Nada de eso se decide con prisa.










