Qué es un tumor de cráneo o cerebral
Un tumor es un crecimiento anormal de células. Cuando está dentro del cráneo puede nacer en el propio tejido cerebral, en las membranas que lo recubren, en los nervios que salen del cerebro, en la glándula hipófisis o en el hueso del cráneo. También puede ser una metástasis, es decir, una lesión que llegó desde otro órgano, como el pulmón, la mama o la piel.
Que sea un tumor no equivale a que sea un cáncer. Existen tumores benignos, como muchos meningiomas, neurinomas del acústico o adenomas de hipófisis, que crecen lentamente y pueden resolverse con cirugía. Otros, como los gliomas de alto grado, son más agresivos y requieren un tratamiento combinado. Y las metástasis se manejan en conjunto con oncología. Cada una de estas situaciones se maneja de forma distinta.
Síntomas y cuándo consultar
Los síntomas dependen del lugar donde crece el tumor y de su tamaño, y a veces son pocos o muy sutiles. Los más frecuentes son:
- Dolores de cabeza nuevos o que cambian, sobre todo si son peores por las mañanas o se acompañan de vómito.
- Convulsiones en una persona que nunca las había tenido.
- Debilidad o torpeza en un lado del cuerpo, cambios en la sensibilidad o problemas de equilibrio.
- Dificultad para hablar o encontrar palabras, cambios de memoria, de carácter o de atención.
- Alteraciones de la visión o de la audición, zumbidos persistentes o pérdida de audición de un solo oído.
Muchas veces el tumor se descubre por casualidad en una resonancia o tomografía pedida por otro motivo. Si te lo mencionaron, no esperes a que aparezcan síntomas: llévanos tus imágenes y lo valoramos.
Cómo se aborda un tumor cerebral
El primer paso es el diagnóstico. La resonancia magnética con contraste es el estudio principal, y puede complementarse con tomografía, estudios vasculares o pruebas funcionales. Con esa información se plantea qué tipo de lesión es la más probable, cuál es su relación con estructuras importantes y si es posible operarla con seguridad.
Según el caso, la cirugía puede tener distintos objetivos. A veces se busca retirar el tumor por completo, lo que en algunos tumores benignos puede ser curativo. Otras veces se hace una resección parcial para aliviar la presión y obtener tejido, o una biopsia, cuando el tumor no es operable o cuando el diagnóstico exacto condiciona el tratamiento. La pieza se envía a patología, que confirma el tipo de tumor y orienta los pasos siguientes.
Durante la operación se usan técnicas microquirúrgicas, que permiten trabajar con precisión entre estructuras muy pequeñas, y, cuando se justifica, monitoreo neurofisiológico o cirugía con el paciente despierto para proteger funciones como el habla o el movimiento. Algunos tumores de la base del cráneo o de la hipófisis se pueden abordar por rutas distintas a la apertura tradicional, que se evalúan caso por caso.
En muchos casos la cirugía es una parte de un tratamiento más amplio. Después pueden indicarse radioterapia, quimioterapia o seguimiento con imágenes, según el resultado de patología. Esas decisiones se toman con el equipo de oncología y radioterapia, y el doctor te las explica con claridad.
Recuperación y seguimiento
La estancia en el hospital y los tiempos de recuperación dependen de la ubicación y del tamaño del tumor, del tipo de abordaje y de tu estado de salud previo. Es habitual pasar las primeras horas en cuidados intermedios o intensivos, donde se revisa el estado neurológico con frecuencia.
Después de la operación puede haber dolor de cabeza, inflamación y cansancio, que se controlan con medicamentos. Se indican estudios de control, como una resonancia en las primeras semanas, para valorar el resultado de la cirugía. Algunas personas necesitan rehabilitación física, del habla o cognitiva, que se programa según sus necesidades.
Toda cirugía cerebral tiene riesgos, entre ellos sangrado, infección, convulsiones o secuelas neurológicas, y se te explican en la consulta antes de que decidas. También se habla de lo que significa el diagnóstico en términos de pronóstico, con honestidad y sin prometer resultados, porque cada tumor y cada persona son distintos.
Por qué atenderte con el Dr. Ojendis
El Dr. Ojendis se formó en neurocirugía con la UNAM, en el Hospital General de México «Eduardo Liceaga», y su área de enfoque incluye la cirugía oncológica del sistema nervioso central. En 2024 hizo una estancia en el CHU Gui de Chauliac, en Montpellier, Francia, donde profundizó en neurooncología y en cirugía en paciente despierto.
Cuando el tumor está cerca de zonas del habla o del movimiento, esa experiencia permite considerar el mapeo cerebral como parte del plan. Y cuando la mejor opción no es operar, o hace falta otro tipo de tratamiento, el doctor lo dice y te acompaña en la coordinación con los demás especialistas.
- Certificado por el Consejo Mexicano de Cirugía Neurológica (#1798)
- Especialidad en Neurocirugía, UNAM, con mención honorífica
- Estancia en el CHU Gui de Chauliac, Montpellier, 2024
Preguntas frecuentes
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No. Muchos tumores cerebrales son benignos, es decir, no se comportan como un cáncer, aunque por su ubicación igual pueden dar síntomas y requerir tratamiento. El tipo exacto se confirma con el estudio de patología después de una biopsia o de una cirugía.
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No. Se opera cuando la cirugía puede curar, aliviar los síntomas u obtener un diagnóstico necesario. Algunos tumores pequeños y que no crecen solo se vigilan con resonancias periódicas, y otros se tratan con radioterapia o con medicamentos.
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Eso depende de dónde esté. Cuando está lejos de zonas críticas, el riesgo de secuelas es menor. Cuando está cerca, se usan técnicas como el monitoreo o la cirugía con el paciente despierto para reducirlo, pero ninguna cirugía cerebral está libre de riesgo.
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Lo más importante son las imágenes de tu resonancia y tu tomografía, en disco o con enlace, además del informe. Si ya te hicieron una biopsia o consultaste a oncología, trae también esos reportes.
Esta información es orientativa y no sustituye una valoración médica. Cada caso se decide después de revisar tu historia clínica, tu exploración y tus estudios. Descargo médico.

